Reformar, rehabilitar o restaurar una casa antigua: diferencias claras

Cuando se compra una casa antigua, especialmente una casa de pueblo, es habitual que surjan dudas sobre el tipo de intervención necesaria. ¿Hay que reformar, rehabilitar o incluso restaurar?

Estos términos se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, pero no significan lo mismo, ni desde el punto de vista técnico ni desde el legal. Aclarar estas diferencias desde el inicio es clave para tomar buenas decisiones y evitar errores en el planteamiento de la obra.

¿Por qué la confusión entre reformar y rehabilitar?

La confusión entre estos términos, e incluso otros parecidos, es muy comprensible. Son conceptos similares y ni siquiera los principales documentos técnicos y legales coinciden plenamente en sus definiciones.

Aun así, entender cómo se utilizan estos términos en el ámbito arquitectónico ayuda a saber qué tipo de obra necesita realmente una casa antigua.

Qué se considera rehabilitación según los documentos oficiales

Definición según el Ministerio de Fomento

El Ministerio de Fomento define la obra de rehabilitación como una obra mayor que, a diferencia de la obra de nueva planta, no da lugar a un edificio nuevo, sino que actúa sobre uno existente, con independencia de que haya demoliciones parciales o no.

Dentro de las obras de rehabilitación, distingue dos tipos: las de ampliación y las de reforma y/o restauración.

Obra de ampliación

Cuando se aumenta la superficie construida incorporando nuevos elementos estructurales. En estos casos, la ampliación puede ser:

Obra de reforma y/o restauración

Cuando no varía la superficie construida, pero el edificio sufre modificaciones que:

De aquí se deduce que, en muchos casos, reformar o restaurar forman parte del concepto de rehabilitación.

Definición según el Código Técnico de la Edificación (CTE)

El CTE define la rehabilitación haciendo referencia a las siguientes intervenciones:

Aunque menciona la reforma, no la define de forma específica, lo que contribuye a la ambigüedad.

Otras referencias en normativa

La Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) tampoco aclara con precisión la diferencia entre reformar y rehabilitar, y engloba estas actuaciones bajo el concepto genérico de intervención.

Intervenciones en la edificación: un enfoque arquitectónico

Vamos a intentar aclarar las diferencias entre conceptos como reformar, rehabilitar y restaurar. Cualquier actuación o intervención que se lleve a cabo en un edificio y que modifique sus características técnicas o funcionales, lo deberá hacer con un enfoque arquitectónico, considerando el edificio globalmente como:

Según el ámbito sobre el que se actúe, estaremos hablando de restauración, rehabilitación, reparación o reforma.

Qué significa restaurar un edificio

Reformar, rehabilitar o restaurar una casa antigua: diferencias claras
Restaurar implica devolver algo a su estado original

Restaurar implica recuperar el valor histórico-artístico de un edificio.

Según la RAE, restaurar es reparar o renovar algo devolviéndolo a su estado original. Y en arquitectura, esto supone:

  • Reconstruir partes dañadas siguiendo el estilo original
  • Conservar formas, materiales y técnicas tradicionales

Por regla general, no es un término adecuado para viviendas habituales, salvo en edificios (o partes de edificios) con un claro valor patrimonial.

Qué significa rehabilitar una casa antigua

La RAE define rehabilitar como habilitar de nuevo, y esta palabra es clave.

En arquitectura, rehabilitar significa recuperar o mejorar la habitabilidad y/o la funcionalidad del edificio, ya sea a través de cambios o mejoras en:

  • Estructura
  • Salubridad
  • Ventilación
  • Instalaciones
  • Distribución
  • Confort térmico
  • Muchas otras

Cualquier intervención destinada a mejorar estas condiciones en una casa antigua es, en esencia, una rehabilitación. Es decir, la mayoría de las actuaciones en casas de pueblo entran dentro de este concepto.

Reformar, rehabilitar o restaurar una casa antigua: diferencias claras
Rehabilitar implica recuperar o mejorar la capacidad de un edificio para ser habitable y funcional

La habitabilidad es una de las características más importantes en la arquitectura, ya que la inmensa mayoría de edificios son construidos para ser habitados. La habitabilidad es un concepto complejo, ya que engloba muchos aspectos diferentes, como la integridad estructural, la salubridad y los ruidos, pero dependerá siempre del uso que se le da al edificio.

Qué significa reparar

Reparar es arreglar algo que está roto o deteriorado. En estos casos, se trata de actuaciones puntuales destinadas a:

Estas actuaciones pueden afectar a la habitabilidad (por ejemplo, en caso de rotura de algún conducto, de grietas importantes o rotura de una cubierta) o no (por ejemplo, en caso de deterioro de un acabado o levantamiento de un pavimento) y, por supuesto, pueden formar parte de una rehabilitación más amplia.

Qué se entiende realmente por reforma

La reforma es el término más utilizado, pero el menos definido técnicamente.

Según la RAE, reformar es introducir una innovación o mejora y esto implica que:

Como ejemplos más habituales encontramos:

Por regla general, la reforma suele ser parcial y de menor alcance que la rehabilitación, que habitualmente es global y afecta a muchos elementos.

Conclusión: usar bien los términos ayuda a decidir mejor

Reformar, rehabilitar, reparar o restaurar no son lo mismo y entender estas diferencias permite:

Especialmente cuando se trata de rehabilitar una casa de pueblo, utilizar el término adecuado no es una cuestión semántica, sino técnica.


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