Las grietas en paredes y muros son, probablemente, el problema más visible y alarmante que puede presentar un edificio. Suelen generar dudas inmediatas: ¿esta grieta es grave?, ¿hay que repararla ya?, ¿se caerá el muro? En este artículo te ayudamos a entender por qué aparecen, qué significan y cuándo hay que preocuparse de verdad.
Hace ya algunos años elaboramos una primera guía para identificar tipos de grietas y fisuras en paredes y muros. La buena acogida que tuvo nos sorprendió y nos dio pie a conocer muchos de los casos que nos planteasteis, tanto en los propios comentarios como a través de nuestro email. Ahora, con más información y más experiencia a nuestras espaldas, hemos decidido ampliarla y completarla. ¡Esperamos que os sea de utilidad!
Los edificios son algo vivo. Respiran, se mueven y envejecen. Su movimiento es algo que a simple vista no podemos apreciar, pero es constante. En todo momento se producen cambios geométricos diminutos a causa de los cambios de temperatura, de humedad o de los movimientos del terreno, y llega un punto en el que muchos de los materiales que componen un edificio, por su propia rigidez, no pueden resistir dichos cambios, que se van acumulando.
De esta forma, a raíz de dichos cambios y movimientos, aparecen grietas y fisuras, que no siempre son peligrosas, ya que en ocasiones solo indican que el edificio se ha ido adaptando a los cambios. Antes de asustarnos, hay que saber algo importante, en lo que siempre hacemos hincapié: una grieta no es más que la forma que tiene un edificio de adaptarse a un cambio. Puede ser un movimiento del terreno, una sobrecarga o incluso la variación de temperatura. El problema no es la grieta en sí, sino lo que la ha provocado.
En este artículo aprenderás a identificar las principales causas de las grietas, lo cual nos dará pistas de si son graves o no.
Grietas y fisuras, ¿son lo mismo?
Aunque puedan parecer lo mismo, y a pesar de que existen múltiples definiciones, tanto en documentos técnicos como en internet, nosotros nos quedamos con lo siguiente:
- Fisura. Afecta únicamente a la capa superficial del elemento, como la pintura, el enlucido de yeso o el alicatado de azulejos, pero nunca a todo el espesor de la pared o muro. Por eso, no nunca compromete directamente la estructura, ya que no afecta a la capa portante que sostiene dicho acabado.
- Grieta. Atraviesa al elemento constructivo completo en todo su espesor. Hablamos de grieta cuando ésta atraviesa todas las capas de la pared o del muro, en cuyo caso si que puede estar comprometiendo el estado de la estructura.
Muchos manuales diferencian entre fisura y grieta según el grosor. En nuestra experiencia, no es un criterio útil, porque el tamaño solo indica cuánto se ha deformado el material, no la profundidad de la lesión.
En este artículo nos vamos a centrar principalmente en estudiar las grietas en paredes, muros y, en general, en cualquier elemento vertical, por tratarse de roturas de mayor entidad e importancia.
¿Por qué causas aparecen las grietas?
Es importante tener en cuenta que toda grieta se debe a una deformación previa del elemento constructivo. Cuando éste agota su módulo de elasticidad, se produce la rotura. En pocas palabras: la grieta aparece porque el material no puede deformarse más.
Las causas principales pueden ser de dos tipos:
- Cargas excesivas. Pueden ser propias (peso propio) o externas. Sobrecargas de uso, de viento, de nieve, sísmicas, reológicas, es decir, cualquier fuerza que pueda actuar sobre el elemento, directa o indirectamente.
- Variaciones higrotérmicas. Pueden producir dilataciones y/o contracciones.
Estas acciones generan esfuerzos de tracción, compresión, cortante o rasante. Cuando el muro ya no puede absorber más, aparece la grieta.
Tipos de grietas en paredes y muros
Por lo general, la clave para interpretar e identificar la causa de una grieta en una pared o en un muro está en su geometría. La forma de la grieta nos da pistas sobre qué tipo de esfuerzo está actuando sobre la pared o muro.
Además, casi nunca aparecen solas: es importante ampliar la mirada y el análisis para buscar más patrones alrededor. Es conveniente estudiar que ocurre en ambos lados de la pared, en paredes cercanas e incluso en techos y suelos. El conjunto de lesiones nos ayudará a entender mejor el origen del problema.
Las grietas en muros y paredes se pueden agrupar en cuatro grandes grupos, dependiendo de las causas que las provoquen:
- Asientos diferenciales.
- Cargas verticales.
- Cargas horizontales.
- Dilataciones y contracciones (acciones internas).
1. Asientos diferenciales
Causa de aparición
Se producen cuando el soporte del muro se deforma de forma diferencial. Ese soporte puede ser tanto el terreno (cuando el muro apoya directamente sobre él, con o sin cimentación), una viga, un forjado o la combinación de varios elementos.
Existen muchos tipos de terreno problemáticos, como los rellenos artificiales, las arcillas expansivas o los suelos karstificados. El hecho de construir sobre estos terrenos sin tener en cuenta sus propiedades ni prever sus posibles movimientos bajo carga puede ser una causa indirecta del origen de las grietas e incluso del colapso de un edificio o parte de él.
Por otro lado, si la cimentación no se calculado correctamente, puede provocar asientos diferenciales del edificio, hundiéndose de forma desigual.
Tipos de grietas por asiento diferencial
- Verticales, en el caso de asientos puntuales. Aparecerán esfuerzos de tracción en el muro, que tenderá a abrirse donde la carga es mayor, en el punto más cercano al asiento. Si el asiento se produce en un punto intermedio del muro, estas grietas aparecerán desde abajo. En cambio, si el asiento se produce en un lateral, estas grietas aparecerán desde arriba. Es posible que vayan acompañadas también de grietas inclinadas paralelas, que indican roturas de menor entidad a causa de la reacción hacia arriba de la parte de muro no afectada.


- Horizontales, en caso de asientos continuos. Aunque no son comunes, pueden aparecer en paredes de poca entidad que no son portantes, en las que la parte superior (que no desciende) queda soportada por otros elementos laterales, como pilares u otros muros.

- Parabólicas, en el caso de asientos continuos. Aparecerán separando las partes del muro afectadas de las no afectadas. Si el asiento es central aparecerá el conocido “arco de descarga”, con el cual la parte superior del muro quedará apoyado a modo de arco en sus extremos. Si el asiento es en un lateral, las grietas tendrán forma semi-parabólica.


2. Cargas verticales
Causa de aparición
Se producen cuando las cargas verticales recibidas son mayores de lo que el muro puede resistir. Esto puede deberse a errores de dimensionado o de ejecución o de la aparición posterior de cargas excesivas no previstas.
Tipos de grietas por cargas verticales excesivas
- Verticales, en el caso de cargas verticales puntuales o continuas excesivas. El esfuerzo vertical provocará una compresión de la masa del muro en sentido vertical y esto, a su vez, creará tracciones horizontales que producen el “desgarro” de la pared, separándola en os. Estas grietas aparecen justo debajo de las cargas verticales, por lo que son fáciles de identificar.


- Horizontales, en el caso de cargas verticales continuas excesivas. Cuando el muro es muy esbelto (por ejemplo, tabiques o fachadas no portantes) tenderá a pandearse y las grietas aparecerán de forma horizontal a media altura, donde la deformación es mayor. Si el muro es de dos hojas (muy común en fachadas), es posible que cada hoja pandee hacia un lado, apareciendo grietas en ambos.


3. Cargas horizontales
Causa de aparición
Se producen, al igual que la tipología anterior, cuando las cargas, en este caso horizontales, son mayores de lo que el muro puede resistir. Esto puede deberse a errores de dimensionado o de ejecución o de la aparición posterior de cargas excesivas no previstas.
Tipos de grietas por cargas horizontales excesivas
- Diagonales, en caso de cargas puntuales, normalmente en las esquinas, por efecto de otro muro, de un forjado o una viga. Aparecerán grietas paralelas inclinadas, a causa del arqueamiento del muro y de los esfuerzos que aparecen en su cara traccionada.

- Horizontales en línea, sin desplazamiento lateral. Pueden producirse tanto por cargas horizontales perpendiculares al muro, debido al arqueamiento o giro del muro, cuando éste cuenta con un espesor considerable, como coincidentes con el plano del muro, cuando éstas son puntuales, debido al esfuerzo cortante generado por la reacción de la parte inferior del muro.


- Horizontal en línea, con desplazamiento lateral. Se trata de un caso particular que se da en muros o paredes esbeltas. La grieta coincide con la línea de la carga horizontal y, en estos casos, suele producirse un pequeño desplazamiento lateral fácil de identificar, sobre todo en paredes de fábrica vista (ladrillos, bloques, etc.)

- Horizontales dispersas, en caso de cargas horizontales continuas, debido al “desgarro” del muro al comprimirse horizontalmente.

- Verticales dispersas, en caso de cargas horizontales continuas, al pandearse o alabearse el muro. Las grietas serán mayores en el centro del pandeo, en el punto donde la deformación es mayor. Se trata de una tipología poco común.

4. Dilatación y contracción
Causa de aparición
Este tipo de grietas se ocasionan por los cambios de humedad y temperatura del muro, que pueden aumentar o reducir drásticamente su volumen.
Tipos de grietas por dilatación y contracción
- La dilatación de un muro suele provocar roturas en otros muros, unidos a éste en ángulo. Por ejemplo, en esquinas de fachada, en los que uno de los paños dilata y empuja al otro, ocasionando grietas verticales por el esfuerzo cortante generado. Estas grietas suelen ser mas anchas en la parte superior del muro.
- La contracción de un muro provoca roturas en el mismo muro que, al contraerse, genera esfuerzos de tracción en sentido horizontal. Éstos esfuerzos se generan también en sentido vertical, pero el propio peso del muro suele compensarlos.
A menudo, estas grietas aparecen en contacto con otros elementos constructivos que impiden los movimientos del muro, como pilares, vigas o forjados.
5. Otros tipos de grietas en paredes
A pesar de la agrupación en los cuatro bloques anteriores, pueden llegar a darse grietas en paredes y muros de más tipos (por ejemplo las ocasionadas por elementos estructurales sobre paredes no portantes, como tabiques), pero normalmente sus causas, o los movimientos que las provocan, se pueden extrapolar de esos cuatro tipos.
Extra: grietas diagonales en paredes o muros
De todas las formas que puede adoptar una grieta en un elemento vertical como una pared, son probablemente las diagonales las más difíciles de identificar a simple vista, sobre todo si aparecen aisladas, ya que pueden responder a muchos tipos de esfuerzos diferentes. Sin embargo, en la mayoría de los casos como primer paso podemos clasificarlas en cuatro tipos, dependiendo de la dirección de la grieta:
- Grietas diagonales ascendentes (suben de izquierda a derecha)
- En forma de Z
- En forma de 4
- Grietas diagonales descendentes (bajan de izquierda a derecha)
- En forma de N
- En forma de 5
Siempre y cuando los esfuerzos que provocan estas grietas se den en el mismo plano que el muro, esta clasificación nos dará la clave para localizar esos esfuerzos excesivos. Este método, por ejemplo, no es válido para cargas perpendiculares al muro.
Grietas diagonales ascendentes en paredes
Las grietas diagonales ascendentes (suben de izquierda a derecha) en paredes o muros, pueden ocurrir por una de las siguientes combinaciones, tanto por esfuerzos horizontales como verticales o la combinación de ambos:


Grietas diagonales descendentes en paredes
Las grietas diagonales descendentes (bajan de izquierda a derecha) en paredes o muros, pueden ocurrir por una de las siguientes combinaciones, tanto por esfuerzos horizontales como verticales o la combinación de ambos:


Análisis de grietas diagonales en paredes o muros
Este sistema de identificación de grietas diagonales funciona únicamente en el caso de que los esfuerzos que las generan se den en el mismo plano que el muro, por lo que no sirve para cualquier grieta. Aún así, como primer paso, nos puede dar pistas de qué movimiento está generando la grieta. Una vez identificado el movimiento, podremos recurrir a la clasificación anterior para localizar la causa (asiento diferencial, cargas horizontales o verticales excesivas, etc.).
FAQ. Preguntas frecuentes
En esta sección iremos añadiendo algunas de las preguntas frecuentes que recibimos sobre grietas. Se trata de preguntas generales, ya que aunque puedan tener características en común, cada caso de grieta es particular y hay que estudiarlo de forma individual.
¿Cómo saber si es grieta o fisura?
Aunque en muchos manuales se diferencia la fisura y la grieta según el grosor, consideramos que no es un criterio útil, porque el tamaño solo indica cuánto se ha deformado el material, no la profundidad de la lesión. Una fisura afecta únicamente a la capa superficial del elemento y no nunca compromete directamente la estructura, mientras que una grieta atraviesa al elemento constructivo completo en todo su espesor, por lo que puede estar comprometiendo el estado de la estructura.
¿Cuándo es peligrosa una grieta en la pared?
Que una grieta sea peligrosa no depende nunca de su grosor o espesor, si no del elemento en el que se encuentra y de las causas que la han provocado, así como de si está activa o estable. Una grieta muy gruesa en un tabique no estructural puede tener un riesgo mínimo, mientras que una grieta apenas visible en un elemento estructural puede suponer un riesgo importante. La grieta es solo una señal o síntoma de un problema mayor, por lo que es importante analizarla para identificar ese problema.
¿Es seguro vivir en una casa con grietas?
Para valorar las condiciones de seguridad de una vivienda hay que identificar las causas que han provocado las grietas y analizar si las grietas están estables o siguen creciendo.
¿Qué ocasionan las grietas?
Las grietas en muros y paredes se pueden agrupar en cuatro grandes grupos, dependiendo de las causas que las provoquen: asientos diferenciales, cargas verticales excesivas, cargas horizontales excesivas o dilataciones-contracciones. También se puede dar la combinación de varias causas.
Conclusión
A la hora de analizar una grieta para identificar sus causas y valorar si esa grieta es o no peligrosa, lo más importante es realizar una correcta toma de datos, abriendo el campo de estudio todo lo necesario para abarcar otras posibles grietas o daños, incluyendo el edificio completo si es necesario.
Recuerda: las grietas son señales o síntomas de otro problema. Entender su origen es la única manera de dar con la solución adecuada. No todas son peligrosas, pero todas nos están contando una historia.
Lo importante ante una grieta es:
- Analizar su forma y su evolución (¿está estable o sigue creciendo?).
- Ampliar la mirada, porque casi nunca aparecen aisladas (¿qué ocurre en el otro lado de la pared?, ¿y en el techo?, ¿y en los espacios colindantes?).
- Ante todo, buscar el origen del problema, no solo tapar la grieta.
En próximos artículos entraremos en más detalle sobre cómo vigilar una grieta, qué técnicas de seguimiento usar y qué soluciones existen según la causa.
Mientras tanto, si tienes grietas en tu casa, recuerda: no te alarmes, pero tampoco las ignores. Observa, mide y consulta a un técnico: podemos ayudarte.
Más información
Si te interesa el tema, te aconsejamos estas lecturas, con las que nosotros seguimos aprendiendo.
- Patología de cerramientos y acabados arquitectónicos, de Juanjo Monjo Carrió.
- Manual de patología y rehabilitación de edificios, de Francisco Fiol Olivan.
- Experto en rehabilitación de edificios. Análisis de patologías y reparación, de Teresa Orozco Sánchez.
¿Qué te ha parecido? ¿Tienes algún comentario? ¿Alguna pregunta? ¿Necesitas asesoramiento técnico?
2 respuestas a “Grietas en paredes y muros: guía completa para analizarlas”
Una guía muy completa y de fácil seguimiento. Estamos planteándonos comprar una casa individual que presenta grietas horizontales en el techo paralelas a las paredes de varias habitaciones y una muy gruesa (>5mm) también horizontal en el pequeño tabique entre marcos de puertas de dos habitaciones. Ya era motivo que nos preocupaba, pero queda claro que tenemos que consultar a un técnico antes de cualquier avance. Muchas gracias por la publicación.
Hola J. Gracias por tu comentario. Por lo que comentas, al menos para poder realizar una compra segura, te recomiendo que consultes a algún técnico de tu zona. Es importante descartar problemas de asentamientos diferenciales en la cimentación, que pueden tener una reparación bastante costosa (o tenerlo en cuenta a la hora de comprar, claro). Un saludo.